El próximo año se cumple el décimo aniversario de la publicación del Reglamento de Control Interno Local. Una norma concebida con el objetivo de superar la tradicional unidimensionalidad del control e introducir en la ecuación la eficiencia y la sostenibilidad financiera en la gestión pública local. Una década después, se trata de hacer un balance, siquiera provisional, y plantear la importancia del ecosistema del control local para la efectividad del nuevo modelo.