Pamplona, España
La revolución digital y el desarrollo del ciberespacio han vuelto obsoleto el concepto tradicional de territorialidad en el derecho tributario. Actualmente, las empresas multinacionales pueden comerciar y prestar servicios de forma masiva en diversos países sin necesidad de mantener una presencia física local, lo que genera vacíos de imposición en las jurisdicciones donde se ubican los consumidores.
Ante este escenario, el artículo analiza cómo la fiscalidad internacional responde a estos desafíos a través del Plan BEPS de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Acción 1) y el Acuerdo Fiscal Global del G20. Para ello, examina el impacto de las propuestas normativas del Pilar 1 y Pilar 2 sobre la territorialidad, exponiendo los lineamientos a los que deberá alinearse la legislación tributaria peruana para adaptarse al comercio digital.
The digital revolution and the development of cyberspace have rendered the traditional concept of territoriality in tax law obsolete. Currently, multinational enterprises can engage in trade and render services on a massive scale across various countries without maintaining a local physical presence, giving rise to taxation gaps in the jurisdictions where consumers are located.
In light of this scenario, this article analyzes how international taxation responds to these challenges through Action 1 of the Organisation for Economic Co-operation and Development BEPS Action Plan and the G20 Global Tax Deal. To this end, it examines the impact of the regulatory proposals of Pillar One and Pillar Two on territoriality, outlining the guidelines to which Peruvian tax legislation must align in order to adapt to digital commerce.