La transformación digital en el Perú ha generado un marco regulatorio de confianza digital progresivamente consolidado —articulado en torno al Decreto Legislativo N.o 1412 (2018), el Decreto de Urgencia N.o 007-2020, la Ley N.o 31814 (2023) sobre gobernanza de inteligencia artificial y la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial 2026-2030 (RM N.o 152-2026-PCM)— que posiciona la firma electrónica como habilitador transversal del ecosistema digital público y privado. Con una adopción sectorial que oscila entre el 45% y el 98% según el ámbito de aplicación, el país avanza hacia la consolidación de la confianza digital. Sin embargo, la integración de la inteligencia artificial en los procesos de autenticación, la preparación para la criptografía poscuántica y la persistencia de la brecha digital plantean desafíos que demandan liderazgo institucional sostenido, inversión pública estratégica y educación digital masiva. El presente artículo analiza la infraestructura técnica y normativa del sistema, examina la firma electrónica como eje articulador de la gobernanza digital y proyecta los escenarios de confianza digital hacia los horizontes de 2030 y 2040.
Peru's digital transformation has generated a progressively consolidated regulatory framework for digital trust —structured around Legislative Decree No. 1412 (2018), Emergency Decree No. 007-2020, Law No. 31814 (2023) on artificial intelligence governance and the National Artificial Intelligence Strategy 2026-2030 (RM No. 152-2026-PCM)— that positions electronic signature as a transversal enabler of the public and private digital ecosystem. With sectoral adoption ranging between 45% and 98% depending on the field of application, the country advances towards consolidating digital trust. However, the integration of artificial intelligence in authentication processes, preparation for post-quantum cryptography, and the persistence of the digital divide pose challenges that demand sustained institutional leadership, strategic public investment, and mass digital education. This article analyses the technical and regulatory infrastructure of the system, examines electronic signatures as the articulating axis of digital governance, and projects digital trust scenarios towards the horizons of 2030 and 2040.