Este artículo analiza cómo los capitales económico, social y cultural de las familias migrantes venezolanas se reconfiguran durante su integración en Bogotá, y de qué modo dichas transformaciones influyen en las trayectorias escolares de niños y niñas. Mediante un enfoque cualitativo, con apoyos cuantitativos, se emplearon encuestas, entrevistas narrativas y la Estrategia NAM (narrativas migrantes) para examinar tensiones entre reproducción social, aporofobia escolar y procesos de adaptación. Los resultados evidencian pérdidas patrimoniales, fragmentación de redes familiares, feminización del cuidado y reconfiguración del capital cultural infantil. Así mismo, muestran que la escuela opera simultáneamente como espacio de integración y escenario de exclusión simbólica, donde emergen prácticas de aporofobia entre infancias empobrecidas. Se concluye que las trayectorias escolares migrantes están marcadas por desigualdades estructurales que limitan la movilidad social, y que la escuela requiere políticas sensibles al cuidado, la diversidad y la protección de la infancia migrante.