Este artículo examina la relación entre el legado occidental, los valores jurídicos de la Unión Europea y la competencia intercultural como dimensiones interconectadas de la integración europea contemporánea. Sostiene que los fundamentos normativos de la Unión Europea están profundamente arraigados en la filosofía grecorromana, la ética judeocristiana y el pensamiento de la Ilustración, que en conjunto dieron forma a principios fundamentales como la soberanía, la democracia, el pluralismo político, la protección de los derechos humanos y el Estado de derecho. Estos principios sustentan el pluralismo constitucional y la estructura de gobernanza multinivel de la Unión Europea, reflejando tanto los valores compartidos como la autonomía de los Estados miembros. El estudio analiza en primer lugar el desarrollo histórico de la cultura jurídica occidental y su expresión institucional dentro de la UE, haciendo hincapié en la importancia continuada de la soberanía estatal junto con la cooperación supranacional.La segunda parte adopta una perspectiva histórica sobre la competencia intercultural, demostrando que la capacidad de gestionar la diversidad cultural ha sido una característica persistente de las sociedades europeas, evidente en la gobernanza imperial, las redes comerciales, la diplomacia y las entidades políticas multinacionales. Estas experiencias sentaron las bases para la coexistencia democrática moderna más allá de las fronteras culturales.A continuación, el artículo explora el diálogo intercultural, competencia intercultural como un marco normativo que traduce los principios jurídicos —en particular, la democracia, el pluralismo y la igualdad— en la práctica social cotidiana a través de la educación, las iniciativas políticas y las redes profesionales. Concluye que la competencia intercultural representa una extensión práctica del patrimonio jurídico occidental, que apoya la resiliencia democrática, la cohesión social y la ciudadanía europea inclusiva en sociedades culturalmente diversas.
This article examines the relationship between Western heritage, European Union legal values, and intercultural competence as interconnected dimensions of contemporary European integration. It argues that the normative foundations of the European Union are deeply rooted in Greco-Roman philosophy, Judeo-Christian ethics, and Enlightenment thought, which collectively shaped core principles such as sovereignty, democracy, political pluralism, human rights protection, and the rule of law. These principles underpin constitutional pluralism and the multi-level governance structure of the European Union, reflecting both shared values and the autonomy of Member States. The study first analyses the historical development of Western legal culture and its institutional expression within the EU, emphasizing the continued importance of state sovereignty alongside supranational cooperation.The second part adopts a historical perspective on intercultural competence, demonstrating that the capacity to manage cultural diversity has been a persistent feature of European societies, evident in imperial governance, trade networks, diplomacy, and multinational political entities. These experiences created foundations for modern democratic coexistence across cultural boundaries.The article then explores intercultural dialogue as a normative framework that translates legal principles—particularly democracy, pluralism, and equality—into everyday social practice through education, policy initiatives, and professional networks. It concludes that intercultural competence represents a practical extension of Western legal heritage, supporting democratic resilience, social cohesion, and inclusive European citizenship in culturally diverse societies.