La Directiva relativa a la conservación de las aves silvestres es, sin duda, una de las normas más exigentes en materia medioambiental. Desde 1979 prohíbe, en especial, cualquier perturbación significativa de estas especies. En el asunto Virus, resuelto el pasado 26 de febrero, el Tribunal de Justicia declaró que los efectos de las medidas preventivas relacionadas con la construcción de una autopista podían, en principio, tenerse en cuenta al evaluar la existencia de una perturbación, con el fin de garantizar que las poblaciones afectadas se mantengan en un nivel de conservación satisfactorio. Esta sentencia plantea varias cuestiones jurídicas y científicas. En particular, sigue siendo difícil determinar tanto la naturaleza de dichas medidas preventivas como el alcance real de los efectos sobre el estado de conservación de las poblaciones de aves silvestres.
The Birds Directive is undoubtedly one of the most stringent pieces of environmental legislation. Since 1979, it has, in particular, prohibited any significant disturbance to the avifauna. In the Virus case, decided on 26 February 2026, the Court of Justice of the EU ruled that the effects of preventive measures relating to the construction of a highway could, in principle, be taken into account when assessing the existence of a disturbance, in order to ensure that the affected populations are maintained at a satisfactory conservation status. This judgment raises several complex legal and scientific issues. In particular, it remains difficult to determine both the nature of such preventive measures and the actual extent of their effects on the conservation status of wild bird populations.