El reconocimiento facial se ha incorporado con rapidez a la gestión de instituciones educativas, pero la evidencia sobre su desempeño y sus condiciones de uso permanece dispersa. Esta revisión sistemática, conducida según el protocolo PRISMA 2020, analiza 25 artículos de acceso abierto publicados entre 2020 y 2025 en Scopus, ScienceDirect, IEEE Xplore y Springer Nature Link, seleccionados de 6,999 registros iniciales. Las aplicaciones se concentran en el control de asistencia (44%) y el control de acceso (40%), seguidos del monitoreo cognitivo (12%) y la seguridad biométrica (4%). La familia ResNet/FaceNet es la más utilizada (28% de los estudios) y las exactitudes reportadas superan el 90% en la mayoría de las implementaciones, aunque provienen de entornos controlados con muestras reducidas. La revisión identifica tres vacíos críticos: ningún estudio documenta procedimientos de consentimiento informado, ninguno describe la composición demográfica de sus conjuntos de datos y solo uno evalúa empíricamente la aceptación de los usuarios. Se concluye que la madurez técnica de la tecnología supera a su madurez ética y normativa, por lo que su adopción institucional exige auditorías demográficas, políticas explícitas de protección de datos biométricos y estudios de aceptación multiactor.
Facial recognition has been rapidly incorporated into the management of educational institutions, yet evidence on its performance and conditions of use remains scattered. This systematic review, conducted under the PRISMA 2020 protocol, analyses 25 open-access articles published between 2020 and 2025 in Scopus, ScienceDirect, IEEE Xplore and Springer Nature Link, selected from 6,999 initial records. Applications concentrate on attendance control (44%) and access control (40%), followed by cognitive monitoring (12%) and biometric security (4%). The ResNet/FaceNet family is the most widely used (28% of studies) and reported accuracies exceed 90% in most implementations, although they derive from controlled settings with small samples. The review identifies three critical gaps: no study documents informed consent procedures, none describes the demographic composition of its datasets, and only one empirically assesses user acceptance. We conclude that the technical maturity of the technology outpaces its ethical and regulatory maturity, so institutional adoption requires demographic audits, explicit biometric data protection policies and multi-stakeholder acceptance studies.