El artículo analiza la buena fe como principio esencial en la negociación colectiva, orientada a alcanzar acuerdos equilibrados entre los intereses empresariales y de los trabajadores. La negociación colectiva se configura como un instrumento clave para mejorar la productividad y las condiciones laborales, contribuyendo a la estabilidad económica y social. El acuerdo constituye su finalidad principal, lo que exige a las partes desplegar todos los medios necesarios para lograrlo. La buena fe impone obligaciones positivas, como negociar activamente y aportar información relevante, y negativas, como evitar actitudes obstructivas o simuladas. El deber de información es imprescindible para posibilitar una negociación real y eficaz. Este principio rige todas las fases del proceso, desde la promoción de la negociación hasta la conclusión del acuerdo. También exige la correcta constitución de la comisión negociadora y el respeto a la representatividad de las partes. La jurisprudencia identifica conductas contrarias a la buena fe, como imponer condiciones no pactadas o eludir el procedimiento negociador. Se subraya que el deber de negociar no implica necesariamente alcanzar un acuerdo, pero sí actuar de forma leal y razonada. Asimismo, se promueve el uso de mecanismos de mediación o arbitraje para desbloquear situaciones de conflicto. En definitiva, la buena fe garantiza una negociación colectiva eficaz, legítima y orientada al equilibrio entre productividad y justicia laboral.
The article analyses good faith as an essential principle in collective bargaining, aimed at achieving balanced agreements between employers’ and workers’ interests. Collective bargaining is framed as a key instrument for improving productivity and working conditions, thereby contributing to economic and social stability. The agreement constitutes its main objective, requiring the parties to deploy all necessary means to achieve it. Good faith imposes positive obligations, such as active negotiation and the provision of relevant information, as well as negative ones, such as avoiding obstructive or simulated conduct. The duty of information is essential to enable genuine and effective negotiation. This principle governs all stages of the process, from the initiation of negotiations to the conclusion of the agreement. It also requires the proper constitution of the bargaining committee and respect for the representativeness of the parties. Case law identifies conduct contrary to good faith, such as imposing non-agreed conditions or bypassing the bargaining procedure. It is emphasized that the duty to negotiate does not necessarily entail reaching an agreement, but it does require acting in a loyal and reasoned manner. Likewise, the use of mediation or arbitration mechanisms is encouraged to unblock situations of conflict. In sum, good faith ensures effective and legitimate collective bargaining, oriented towards balancing productivity and labour justice.
O artigo analiza a boa fe como principio esencial na negociación colectiva, orientada a acadar acordos equilibrados entre os intereses empresariais e dos traballadores. A negociación colectiva configúrase como un instrumento clave para mellorar a produtividade e as condicións laborais, contribuíndo á estabilidade económica e social. O acordo constitúe a súa finalidade principal, o que esixe ás partes despregar todos os medios necesarios para logralo. A boa fe impón obrigas positivas, como negociar activamente e achegar información relevante, e negativas, como evitar actitudes obstrutivas ou simuladas. O deber de información é imprescindible para posibilitar unha negociación real e eficaz. Este principio rexe todas as fases do proceso, desde a promoción da negociación ata a conclusión do acordo. Tamén esixe a correcta constitución da comisión negociadora e o respecto á representatividade das partes. A xurisprudencia identifica condutas contrarias á boa fe, como impor condicións non pactadas ou eludir o procedemento negociador. Subliñase que o deber de negociar non implica necesariamente acadar un acordo, pero si actuar de forma leal e razoada. Así mesmo, promóvese o uso de mecanismos de mediación ou arbitraxe para desbloquear situacións de conflito. En definitiva, a boa fe garante unha negociación colectiva eficaz, lexítima e orientada ao equilibrio entre produtividade e xustiza laboral.