El artículo presenta una discusión sobre el actual empleo de la inteligencia artificial (IA) en sistemas de toma de decisiones y de defensa, así como ejemplos de países y organizaciones que ya integran la IA en sus operaciones, como es el caso de Estados Unidos, China, Israel y la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN); además, hace hincapié en que el liderazgo militar actual va más allá de la aceptación de tecnología y exige una consideración significativa del papel humano en la guerra algorítmica. De igual forma, examina los efectos que genera la integración de las nuevas tecnologías a los procesos de toma de decisiones, como es el caso de la integración de la IA al Proceso de Selección y Priorización de Blancos. Luego, se abordan los riesgos o las vulnerabilidades a las que podría enfrentarse el Ejército, derivados de esta integración. Finalmente, se propone un modelo estructural para realizar la integración de la IA al proceso, el cual debe ser estudiado en profundidad para posibilitar su optimización y entrada en vigor, acompañado de unas medidas de seguridad y control para mitigar riesgos cibernéticos.