El artículo aborda el aumento pronunciado del encarcelamiento en Chile durante el periodo 2022-2024. Así, desde la propuesta teórica de encarcelamiento masivo reflexionamos en torno a los rasgos que indicarían que estamos comenzando un ciclo de este tipo de encarcelamiento en nuestro país. Aunque este fenómeno tendría algunos años de incubación, es a partir del 2022 cuando se registra un alza sostenida en la tasa de encarcelamiento, alcanzando el 2024 los 290 privados de libertad por cada 100 mil habitantes, aproximándose a los niveles registrados en 2010. De este modo, la población penitenciaria en régimen cerrado pasó de 38.977 personas al cierre del 2021 a 58.310 en 2024, evidenciando un aumento del 49,6% en los últimos 3 años. Destaca el aumento de personas en prisión preventiva (31,6%), mujeres privadas de libertad (52,3%) y personas extranjeras con un 67,8% entre 2022 y 2024. Concluimos, que, dado el discurso político y contexto securitario imperante, salvo medidas contingentes, en el corto plazo no se avizora un descenso en los niveles de encarcelamiento en Chile, ni una solución de política pública sencilla.
This article examines the sharp increase in incarceration in Chile during the 2022–2024 period. Drawing on the the-oretical framework of mass incarceration, we reflect on the features that may indicate the beginning of such a cycle in the country. Although this phenomenon appears to have been incubating for several years, it is from 2022 onward that a sustained rise in the incarceration rate is recorded, reaching 290 people deprived of liberty per 100,000 inhabitants in 2024—approaching the levels observed in 2010. Accordingly, the prison population in closed regimes rose from 38,977 pe-ople at the end of 2021 to 58,310 in 2024, marking a 49.6% increase over the past three years. Notable growth is observed among individuals held in pretrial detention (31.6%), incar-cerated women (52.3%), and foreign nationals, who incre-ased by 67.8% between 2022 and 2024. We conclude that, given the prevailing political discourse and security-oriented context, and in the absence of substantial policy interven-tions, a short-term decrease in incarceration levels in Chile is unlikely, and no straightforward public policy solution is currently in sight