Arrondissement de Pau, Francia
Basándose en las creaciones de dos artistas multimedia que abandonan los espacios terrestres para desarrollar una poética del cuerpo femenino sumido en paisajes acuáticos, este artículo analiza el paradigma de la inmersión y su capacidad para cuestionar nuestra manera de habitar el mundo. Recurre a la teoría de los espacios de Michel Foucault y al concepto de Cuerpo sin Órgano de Gilles Deleuze para considerar las experiencias estéticas de la fotógrafa Carmela García (“Paraíso”, 2000) y de la videoartista Tania Candiani (“Tidal Choreography”, 2023) en creaciones que definiremos como “biotopías:” a medio camino entre el “biotopo” y la “utopía,” a la vez entorno de vida y proyección ideal imaginaria, estas microutopías apelan a la fuerza productiva del arte (Marcuse) para plasmar una “nueva sensibilidad” tendida entre la estética y la práctica política. Pero si bien ambas artistas parten de la realidad para elevar la perspectiva humana más allá del antropocentrismo y llevar hacia utopías ecológicas en las que incumbe a las mujeres reconciliarse con la naturaleza en nombre de todos, sus creaciones invitan a un doble descentramiento y al tránsito del “lugar utópico” a “un cuerpo utópico” en un espacio heterotópico. Mientras el espacio utópico de la fotógrafa García es un lugar desprovisto de hombres, propicio a la construcción de un ideal feminista, la zona intermareal del ecotono filmada por Candiani exige una transformación más radical: sujeto y entorno se interpenetran activamente; humanos, animales, plantas y minerales conviven en el estuario multisensorial del río Shannon, percibido según un régimen háptico y sinestésico. A partir de ahí, la inmersión de los cuerpos femeninos en el espacio acuático en movimiento, la conexión de superficies liminales sujetas a borrado aseguran la proclamación ética y poética de una amplia coreografía basada en la disolución de los cuerpos y su fértil reordenación.
Based on the creations of two multimedia artists who abandon terrestrial spaces to develop a poetics of the female body submersed in waterscapes, this article analyses the paradigm of immersion and its capacity to question our way of inhabiting the world. It draws on Michel Foucault’s theory of spaces and Gilles Deleuze’s concept of the Body without Organs, to explore the sensitive experiences of the photographer Carmela García (“Paradise”, 2000) and the video artist Tania Candiani (“Tidal Choreography”, 2023) in creations that can be described as “biotopias:” a cross between “biotope” and “utopia,” both an environment for living and an imaginary ideal projection. These micro-utopias appeal to the productive force of art (Marcuse) to imagine a “new sensibility” stretched between aesthetics and political practice. But while both artists start from reality to elevate the human perspective beyond anthropocentrism and lead towards ecological utopias in which women are entrusted with reconciling with nature on behalf everyone, their creations invite a double decentring and a shift from the “utopian place” to the “utopian body” in a heterotopian space. For while photographer García’s utopian space is a place devoid of men, conducive to the construction of a feminist ideal, the intertidal zone of the ecotone filmed by Candiani engages in a more radical transformation: subject and environment actively interpenetrate; humans, animals, plants and minerals coexist in the multi-sensorial estuary of the River Shannon, apprehended according to a haptic and synaesthetic regime. Thus, the immersion of the female bodies in a moving aquatic space, the linking of liminal surfaces subjected to erasure, ensure the ethical and poetic proclamation of a vast choreography based on the dissolution of bodies and their fruitful rearrangement.