Venezuela
La transición hacia una economía globalizada y profundamente digitalizada plantea retos significativos para el Derecho Penal contemporáneo. La responsabilidad penal de las personas jurídicas (RPPJ), fundamentada tradicionalmente en el individualismo y la acción física, evoluciona hacia modelos normativos que sancionan el «defecto de organización». A través de una investigación documental, este artículo analiza cómo el compliance digital actúa como el eje central para determinar la responsabilidad de entidades tecnológicas globales, especialmente ante los riesgos derivados de los sistemas algorítmicos. El estudio profundiza en la noción de la empresa como una «fuente de riesgos» que debe ser neutralizada mediante sistemas de autorregulación. Se examina el concepto de compliance by design, argumentando que la debida diligencia exige integrar controles preventivos en el código fuente para evitar la «opacidad algorítmica». Se concluye que un programa de cumplimiento eficaz no puede ser meramente formal o cosmético, sino que debe contemplar auditorías técnicas y transparencia proactiva. En la era del algoritmo, la responsabilidad de la empresa surge cuando su estructura técnica, por diseño o negligencia, facilita la comisión de ilícitos informáticos o daños a bienes jurídicos fundamentales.
The transition toward a globalized and deeply digitized economy poses significant challenges for contemporary Criminal Law. Corporate Criminal Liability, traditionally based on individualism and physical action, is evolving toward normative models that sanction “organizational failure”. Through documentary research, this article analyzes how digital compliance acts as the central axis for determining the liability of global technology entities, especially regarding the risks derived from algorithmic systems. The study delves into the notion of the corporation as a “source of risks” that must be neutralized through self-regulation systems. The concept of compliance by design is examined, arguing that due diligence requires integrating preventive controls into the source code to avoid “algorithmic opacity”. It concludes that an effective compliance program cannot be merely formal or cosmetic; it must include technical audits and proactive transparency. In the era of the algorithm, corporate liability arises when its technical structure, whether by design or negligence, facilitates the commission of cybercrimes or damage to fundamental legal interests.