Las sentencias del Tribunal Supremo 259 a 263/2026, de 18 de febrero, han sentado una doctrina de verificación de oficio de los presupuestos de la exoneración del pasivo insatisfecho (EPI). En ese marco, el artículo 487.1.6.º del Texto Refundido de la Ley Concursal —que excluye al deudor que hubiere contraído endeudamiento de forma temeraria o negligente— emerge como la norma de cierre más problemática del sistema. El trabajo examina los límites de su valoración judicial e identifica tres riesgos sistémicos: la moralización encubierta del fracaso económico, el sesgo retrospectivo del análisis ex post y la omisión de la conducta del prestamista. Se propone un estándar de razonabilidad ex ante, la integración de los deberes europeos de evaluación de solvencia y el reforzamiento del principio de proporcionalidad como límites materiales a la denegación del derecho.
The judgments of the Spanish Supreme Court 259 to 263/2026, dated 18 February, have established a doctrine of ex officio verification of the conditions for the discharge of unsatisfied liabilities (EPI). Within this framework, Article 487.1.6 of the Consolidated Insolvency Act —which excludes from discharge debtors who have incurred debt recklessly or negligently— emerges as the most problematic closing rule of the system. The paper examines the limits of its judicial assessment and identifies three systemic risks: the covert moralization of economic failure, the hindsight bias inherent in ex post analysis, and the systematic omission of the lender’s conduct. It proposes an ex ante reasonableness standard, the integration of the lender’s creditworthiness duties under EU law, and the reinforcement of proportionality as a substantive limit on the deprivation of a right that European law configures as the rule.