El presente artículo analiza el modelo general de salud mental que subyace a las políticas públicas contemporáneas, con el objetivo de identificar los supuestos filosóficos que lo sostienen. El problema abordado consiste en que dicho modelo se apoya en el dualismo ontológico cartesiano y en una progresiva medicalización de la vida humana, lo cual genera enredos lingüísticos que afectan la coherencia teórica y práctica de las intervenciones de los profesionales en psicología. Desde una metodología de análisis conceptual, apoyada en aportes de la filosofía del lenguaje, particularmente en las críticas al dualismo formuladas por L. Wittgenstein y G. Ryle, se examina el uso del concepto de salud mental y su supuesta cientifización. El desarrollo del trabajo muestra cómo este uso introduce confusiones conceptuales que, en el ámbito de la práctica profesional, tergiversan la comprensión de la dimensión no física de la vida humana y las prácticas asociadas a su atención. Finalmente, se proponen posibles vínculos estructurales entre el dualismo ontológico y la forma de organización económico-política contemporánea, así como la necesidad de elaborar alternativas conceptuales y disciplinares que eviten reduccionismos médico-biológicos.
This article analyzes the general model of mental health underlying contemporary public policies, with the aim of identifying the philosophical assumptions that sustain it. The problem addressed lies in the fact that this model is grounded in Cartesian ontological dualism and in a progressive medicalization of human life, which generates linguistic entanglements that affect the theoretical and practical coherence of psychological interventions. Through a methodology of conceptual analysis, supported by contributions from the philosophy of language, particularly the critiques of dualism formulated by L. Wittgenstein and G. Ryle, the article examines the use of the concept of mental health and its alleged scientification. The development of the argument shows how this usage introduces conceptual confusions that, in the sphere of professional practice, distort the understanding of the non-physical dimension of human life and the practices associated with its care. Finally, the article proposes possible structural links between ontological dualism and the contemporary economic and political order, as well as the need to develop conceptual and disciplinary alternatives that avoid medical-biological reductionisms.