Este artículo analiza la construcción histórica y epistemológica del concepto de calidad del suelo mediante el marco metodológico de los programas de investigación científica de Imre Lakatos. Se aborda la ambigüedad teórica de este concepto, envuelto históricamente entre enfoques productivistas y paradigmas contemporáneos de sostenibilidad ecológica, lo que ha fragmentado su definición en la edafología y la pedología. A partir de una reconstrucción crítica y discursiva de la literatura especializada, se demuestra que los postulados de la productividad en términos de las funciones del suelo operan como el núcleo firme del programa, mientras que los indicadores físico-químicos, las variables biológicas y las metodologías digitales constituyen un cinturón protector dinámico. Los resultados evidencian que el programa de la calidad del suelo posee una heurística positiva robusta, la cual ha permitido asimilar anomalías empíricas e integrar las demandas críticas de la crisis ambiental global sin neutralizar sus bases epistemológicas. Se concluye que el concepto no representa una herramienta técnica, sino un programa de investigación teórica y heurísticamente progresivo. Su vigencia radica en una notable capacidad de adaptación interdisciplinaria, consolidándose como un eje conceptual vinculante para la formulación de políticas de gobernanza y modelos de sostenibilidad.
This article analyzes the historical and epistemological construction of the soil quality concept through the methodological framework of Imre Lakatos’s scientific research programs. It addresses the theoretical ambiguity of this concept, which is historically entangled between productivist approaches and contemporary paradigms of ecological sustainability, leading to its fragmented definition within edaphology and pedology. Based on a critical and discursive reconstruction of the specialized literature, it is demonstrated that the postulates of productivity —in terms of soil functions— operate as the program’s hard core, whereas physicochemical indicators, biological variables, and digital methodologies constitute a dynamic protective belt. The results evidence that the soil quality program possesses a robust positive heuristic, which has enabled it to assimilate empirical anomalies and integrate the critical demands of the global environmental crisis without neutralizing its epistemological foundations. It is concluded that the concept does not merely represent a technical tool, but rather a theoretically and heuristically progressive research program. Its enduring relevance lies in a remarkable capacity for interdisciplinary adaptation, consolidating itself as a binding conceptual axis for the formulation of governance policies and sustainability models.