La reciente Sentencia del Tribunal Supremo de 16 de junio de 2026 analiza si, a la luz de la normativa existente y de la jurisprudencia recaída, cabe declara la incapacidad permanente en grado total de una persona trabajadora del sector de la pizarra, cuando el diagnóstico de su enfermedad se produce una vez cesada la prestación de servicios para la última empresa, habiendo sido diagnosticada durante situación de desempleo y encontrándose la trabajadora en situación de desempleo. La normativa existente en materia de silicosis simple o de grado I no considera a ésta constitutiva de ningún grado de incapacidad permanente, salvo que concurra con otras enfermedades intercurrentes, que no tienen lugar en la sentencia comentada. El TS realiza una interpretación de la norma y la jurisprudencia basándose en la función protectora de la enfermedad profesional y revisa ampliamente este concepto, uniéndolo, por un lado, a la realidad social actual, que vincula las zonas geográficas determinadas donde existe mayor actividad económica del sector de la pizarra, como demuestra la jurisprudencia de los tribunales inferiores, y razona que el desempeño de la profesión es mayoritariamente feminizado, dejando esta normativa y jurisprudencia desprotegidas a personas que como la actora, han venido prestando servicios durante largos periodos en su profesión habitual, concepto sobre el que también se centra la sentencia para valorar si la situación de desempleo en que se encuentra la actora tiene la virtualidad necesaria para no declararse la incapacidad permanente total a la trabajadora.
The recent Supreme Court judgment of June 16, 2026, analyzes whether—in light of existing regulations and established case law—it is appropriate to declare a worker in the slate sector as having a “total permanent incapacity” when the diagnosis of their illness occurs after the cessation of services for their last employer (specifically, while the worker is unemployed). Existing regulations regarding simple or Grade I silicosis do not consider it grounds for any degree of permanent incapacity unless it co-occurs with other intercurrent diseases—a factor not present in the case at hand. The Supreme Court interprets the relevant rules and case law based on the protective purpose of occupational disease provisions. It conducts an extensive review of this concept, linking it to current social realities—specifically the geographic areas where slate sector economic activity is concentrated, as evidenced by lower-court rulings—and noting the predominantly female workforce in this profession. The Court reasons that current regulations and case law leave individuals like the plaintiff—who have worked for long periods in their “usual profession”—without protection. The judgment focuses heavily on this concept of the “usual profession” to assess whether the plaintiff's unemployment status constitutes sufficient grounds to deny a declaration of total permanent incapacity.