Guayaquil, Ecuador
La vinculación con la sociedad constituye una de las tres funciones sustantivas de la educación superior, cuando se asume con carácter formativo, articula saberes académicos y demandas territoriales para promover desempeños profesionales. Sin embargo, en varios escenarios universitarios perdura una gestión centrada en el cumplimiento administrativo lo que condiciona su potencial pedagógico. El objetivo del estudio fue analizar de qué manera la vinculación con la sociedad se configura como estrategia pedagógica y cómo se asocia con el desarrollo de competencias profesionales en estudiantes de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Técnica de Babahoyo. Se fundamentó en teorías como el aprendizaje experiencial, el aprendizaje situado en comunidades de práctica, el alineamiento constructivo y el aprendizaje transformacional. En la metodología, se desarrolló un estudio cuantitativo, no experimental, de corte transversal y alcance descriptivo–correlacional, con muestreo no probabilístico por conveniencia obteniendo una muestra de 275 sujetos, se aplicó una encuesta estructurada con escalas tipo Likert para medir la vinculación como estrategia pedagógica y competencias profesionales autorreportadas. Los resultados demostraron buena dedicación horaria, pero acompañamiento docente deficiente, baja articulación con asignaturas y limitada exigencia de evidencias académicas, de esta forma la presencia de la vinculación como estrategia pedagógica fue baja y moderada, con limitaciones marcadas en retroalimentación, reflexión guiada y evaluación por evidencias, mientras que las competencias profesionales se situaron en niveles moderados, sobresaliendo relativamente ética y responsabilidad social. Se concluyó que el desafío no es solo ejecutar vinculación, sino reconfigurarla didácticamente para pasar del cumplimiento al desarrollo competencial verificable.
Community engagement constitutes a core function of higher education that, when assumed as a formative mediation, can connect academic knowledge with territorial demands to promote relevant professional performance. However, across multiple university settings, management remains largely compliance-driven, which constrains its pedagogical potential and turns it according to students’ experiences into a graduation requirement rather than a learning device. The aim of this study was to analyze how community engagement is configured as a pedagogical strategy and how it is associated with the development of professional competencies among students from the Faculty of Health Sciences at the Universidad Técnica de Babahoyo. The theoretical framework drew on experiential learning, situated learning and communities of practice, constructive alignment, and transformative learning. Methodologically, a quantitative, non-experimental, cross-sectional study with a descriptive–correlational scope was conducted, using non-probabilistic convenience sampling to obtain a sample of 275 participants. A structured questionnaire with Likert-type scales was administered to measure community engagement as a pedagogical strategy and self-reported professional competencies. Results showed high time dedication, but low faculty mentoring, limited articulation with coursework, and scarce requirements for academic evidence. The presence of community engagement as a pedagogical strategy was low to moderate, with marked weaknesses in feedback, guided reflection, and evidence-based assessment, while professional competencies were at moderate levels, with ethics and social responsibility standing out comparatively. It was concluded that the challenge is not only to implement community engagement, but to redesign it didactically to move from administrative compliance to verifiable competency development.