Babahoyo, Ecuador
Introducción. La infección por SARS-CoV-2 deja secuelas metabólicas y funcionales que comprometen el estado nutricional de los pacientes al alta. Objetivo. Analizar la evidencia científica sobre intervenciones nutricionales que favorecen la recuperación de adultos post COVID-19 (2020-2024). Metodología. Revisión narrativa en PubMed, Scopus y SciELO; se incluyeron ensayos clínicos, estudios observacionales, revisiones sistemáticas y guías. Resultados. De 287 registros, 62 cumplieron los criterios. Las estrategias más efectivas combinaron ingesta de 25-30 kcal·kg⁻¹·día⁻¹ y 1,2-1,5 g proteína·kg⁻¹·día⁻¹, suplementación con vitamina D (2 000-5 000 UI·día⁻¹), EPA-DHA ≥ 2 g·día⁻¹ y probióticos multicepa, con monitorización cada 2-4 semanas. Se documentó ganancia de masa magra (4-8 %), reducción de PCR e IL-6 (p < 0,05) y mejoría de la calidad de vida (EQ-5D/SF-36). Conclusiones. La intervención nutricional personalizada constituye un pilar esencial en la rehabilitación post COVID-19; se necesitan ensayos de mayor tamaño y seguimiento ≥ 12 meses para estandarizar guías.