Babahoyo, Ecuador
El presente estudio analiza la incidencia del coeficiente intelectual (CI) en el aprendizaje de los estudiantes del tercer semestre paralelo A de la carrera de Psicología en la Universidad Técnica de Babahoyo. El objetivo fue medir el CI y su relación con el desempeño académico, considerando que este indicador evalúa habilidades como el razonamiento lógico, la comprensión verbal y la resolución de problemas. Para ello, se aplicó el Test D/92, reconocido por medir inteligencia fluida y razonamiento abstracto, junto con entrevistas a docentes para obtener una visión integral del proceso educativo. La investigación empleó un enfoque metodológico mixto, con técnicas cuantitativas y cualitativas. La muestra estuvo compuesta por 35 estudiantes seleccionados aleatoriamente. Los resultados mostraron que la mayoría de los participantes se ubicaron en el rango bajo del CI (75-95): el 52 % de las mujeres y el 70 % de los hombres. Solo un pequeño porcentaje presentó niveles normales o superiores, y un 10 % de los hombres se situó por debajo del promedio. Estos datos evidencian una diversidad de capacidades cognitivas en el grupo. Si bien los estudiantes con mayor CI demostraron mayor autonomía y comprensión académica, se concluye que este no es el único factor que incide en el aprendizaje. Los docentes enfatizaron la importancia de adaptar las estrategias pedagógicas a la diversidad cognitiva del aula. Se recomienda la aplicación de metodologías inclusivas que favorezcan el desarrollo integral y equitativo de todos los estudiantes, promoviendo una educación que valore las diferencias y potencie las fortalezas individuales.
This study analyzes the impact of intelligence quotient (IQ) on the learning process of third- semester students from group A in the Psychology program at the Technical University of Babahoyo. The objective was to measure IQ and its relationship with academic performance, considering that IQ is a key indicator for assessing skills such as logical reasoning, verbal comprehension, and problem-solving abilities. To this end, the D/92 Test was applied, which is internationally recognized for evaluating fluid intelligence and abstract reasoning. Additionally, interviews with faculty members were conducted to obtain a comprehensive understanding of the educational process. The research employed a mixed methodological approach, combining quantitative and qualitative techniques. The sample consisted of 35 randomly selected students. Results showed that most participants fell within the low IQ range (75–95): 52% of women and 70% of men. Only a small percentage achieved normal or superior levels, and 10% of the men scored below average. These findings highlight the cognitive diversity within the group. Although students with higher IQs demonstrated greater autonomy and academic comprehension, it was concluded that IQ is not the sole factor influencing learning. Faculty emphasized the importance of adapting teaching strategies to the cognitive diversity present in the classroom. The study recommends the implementation of inclusive pedagogical methodologies that support the holistic and equitable development of all students, fostering an educational environment that values differences and strengthens individual abilities.