Babahoyo, Ecuador
El presente artículo analiza los procesos comunicativos en comunidades indígenas del Ecuador y su interacción con medios digitales, con el objetivo de comprender cómo las formas tradicionales de comunicación se articulan con las nuevas tecnologías para preservar la identidad cultural y las lenguas originarias. La investigación se desarrolló bajo un enfoque cualitativo, utilizando como técnicas la observación directa y el análisis documental. Se revisaron experiencias comunicativas en plataformas como Facebook, YouTube, TikTok y radios comunitarias, donde las comunidades producen y difunden contenidos en sus propias lenguas. Los resultados muestran que estas comunidades mantienen prácticas ancestrales basadas en la oralidad, la simbología, el ritual y la colectividad, las cuales se han resignificado a través de medios digitales, generando un modelo de comunicación híbrido. Esta convergencia ha permitido fortalecer la organización social, la educación intercultural y la defensa del territorio, aunque también enfrenta desafíos como la brecha digital, la pérdida de oralidad en los jóvenes y el riesgo de dependencia tecnológica. Se concluye que la comunicación indígena no representa una simple modernización, sino una estrategia de resistencia cultural, en la que las tecnologías son adaptadas según las cosmovisiones propias. El estudio plantea la necesidad de políticas públicas que fortalezcan estos procesos comunicativos.
This article examines the communicative processes of indigenous communities in Ecuador and their interaction with digital media, aiming to understand how traditional forms of communication are articulated with new technologies to preserve cultural identity and native languages. The study followed a qualitative approach, using direct observation and document analysis as research techniques. It focused on communicative experiences through platforms such as Facebook, YouTube, TikTok, and community radio, where indigenous groups produce and share content in their own languages. The findings reveal that these communities preserve ancestral practices based on orality, symbolism, ritual, and collectivity, which have been reinterpreted through digital tools, creating a hybrid communication model. This convergence has strengthened social organization, intercultural education, and territorial defense. However, it also faces challenges such as the digital divide, the decline of oral traditions among younger generations, and the risk of technological dependence. The study concludes that indigenous communication is not a mere modernization process, but a form of cultural resistance, where technologies are critically appropriated according to their own worldviews. The article emphasizes the importance of public policies that support and enhance these communicative processes as part of inclusive and intercultural development.