Babahoyo, Ecuador
El presente estudio tiene como objetivo analizar las consecuencias del uso excesivo de redes sociales y la convivencia con comunidades digitales en la construcción de la autoimagen de adolescentes. Mediante un enfoque cuantitativo de tipo descriptivo-exploratorio, se aplicaron cuestionarios cerrados a adolescentes entre 13 y 17 años, seleccionados por muestreo intencional, con el fin de identificar patrones vinculados a la exposición digital y sus repercusiones emocionales y sociales. Los resultados evidencian que un 76,67% de los encuestados utiliza redes sociales de forma frecuente o continua, mientras que un 70% afirma que estas afectan su autoimagen, destacando una fuerte influencia de modelos idealizados. Asimismo, un 73,33% percibe una disminución en su autoestima, y un 63,34% ha estado expuesto a discursos de odio, lo que refleja un entorno digital que incide directamente en su bienestar emocional. A pesar de que solo una minoría presenta síntomas de ansiedad constante, los datos muestran una dependencia psicológica incipiente hacia la validación externa. La investigación confirma los planteamientos teóricos de Bandura, Branden y Turkle sobre la imitación de modelos conductuales, el deterioro de la autoestima y las relaciones superficiales en entornos digitales. Se concluye que la interacción prolongada con estos espacios virtuales configura nuevas formas de socialización que, aunque aparentemente inclusivas, profundizan tensiones identitarias y emocionales que deben ser abordadas mediante intervenciones educativas y psicosociales.