Babahoyo, Ecuador
El proyecto consta de un estudio de caso sobre un niño de 7 años con conductas problemáticas en contextos familiar y educativo, aplicando el enfoque conductual. Su objetivo principal es identificar las causas subyacentes de estas conductas, centrándose en variables funcionales (relación estímulo-consecuencia), disposicionales (psicológicas y ambientales) y motivacionales. Para ello, se empleó una metodología cualitativa y descriptiva, utilizando entrevistas, observación directa y análisis funcional. Se describen patrones como la desobediencia y el desinterés académico, influenciados por la ausencia de límites claros, inconsistencias en la crianza y falta de reforzamiento positivo en el hogar. El estudio también resalta cómo las experiencias previas del niño, como la exposición a violencia intrafamiliar, han contribuido a su comportamiento actual.
Las estrategias propuestas incluyen la implementación de técnicas conductuales (economía de fichas, contratos conductuales) y cognitivas (reestructuración cognitiva, regulación emocional), además de intervenciones en los contextos familiar y educativo. Estas intervenciones buscan fomentar comportamientos positivos, establecer límites consistentes y mejorar la interacción con el entorno. El análisis concluye que las conductas problemáticas del niño son producto de un entorno familiar disfuncional y una supervisión educativa inconsistente, reforzándose mediante atención desproporcionada a sus acciones. Se enfatiza la necesidad de intervenciones integrales que incluyan a la familia, docentes y el niño, proporcionando herramientas para mejorar su desarrollo emocional, social y académico.