Babahoyo, Ecuador
El petróleo ha sido uno de los principales pilares de la economía ecuatoriana desde mediados del siglo XX, al constituirse como una fuente clave de ingresos fiscales y de divisas para el país. Su explotación ha permitido financiar el presupuesto del Estado, impulsar la inversión pública y desarrollar infraestructura y programas sociales. Sin embargo, la fuerte dependencia de este recurso ha generado vulnerabilidad frente a la volatilidad de los precios internacionales y ha limitado la diversificación productiva. El objetivo de la investigación es analizar la incidencia del petróleo en el crecimiento económico del Ecuador desde una perspectiva contemporánea, identificando sus beneficios, limitaciones y los desafíos estructurales derivados de la dependencia petrolera.La metodología empleada se basa en una revisión documental y análisis interpretativo de fuentes académicas, estadísticas oficiales del Banco Central del Ecuador, informes del Ministerio de Energía y Minas y reportes de organismos internacionales. Este enfoque permitió evaluar la contribución del petróleo al Producto Interno Bruto, a las exportaciones y a los ingresos fiscales del país.Los resultados evidencian que el petróleo continúa siendo un componente importante del crecimiento económico ecuatoriano, especialmente en períodos de altos precios internacionales. No obstante, la falta de diversificación productiva y de una gestión estratégica de las rentas petroleras ha generado vulnerabilidad económica. En conclusión, Ecuador enfrenta el reto de reducir su dependencia petrolera mediante políticas que promuevan la diversificación económica, la inversión sostenible y una planificación de largo plazo orientada al desarrollo.