Babahoyo, Ecuador
Guayaquil, Ecuador
La malnutrición infantil persiste como uno de los principales desafíos de salud pública en América Latina, donde la coexistencia de desnutrición y sobrepeso evidencia profundas brechas sociales y limitaciones de las políticas públicas. No obstante, la educación nutricional y la comunicación comunitaria se consolidan como estrategias esenciales para fomentar hábitos alimentarios saludables desde la primera infancia. El objetivo de este estudio fue analizar la efectividad de los programas de educación nutricional y comunicación comunitaria en la prevención de la malnutrición infantil en América Latina, mediante una revisión documental sistemática basada en la metodología PRISMA.
El estudio se desarrolló bajo un diseño observacional y no experimental, centrado en la identificación, selección y análisis crítico de literatura científica disponible en bases de datos académicas y repositorios institucionales internacionales. Se incluyeron ocho estudios empíricos que describen intervenciones educativas o comunicacionales aplicadas en distintos contextos latinoamericanos.
Las intervenciones que combinan educación práctica, acompañamiento familiar y participación comunitaria obtienen un mayor impacto en la mejora de los hábitos alimentarios y en la disminución de los índices de desnutrición. Asimismo, se identificó que la sostenibilidad de los programas depende de la articulación intersectorial y de la pertinencia cultural de las estrategias implementadas. La educación nutricional y la comunicación participativa constituyen instrumentos eficaces para fortalecer la salud infantil y deben ser incorporadas de forma sostenida en las políticas públicas de la región, siempre y cuando se realice con procesos estructurados, se cuente con el apoyo de la comunidad y se realice un seguimiento a los resultados.