Babahoyo, Ecuador
La investigación desarrollada evidenció el impacto del modelo sociocrítico y de cómo este influye en el ámbito educativo y en la participación de los estudiantes de bachillerato vespertino. Se observó que cuando se promueven espacios de diálogo, reflexión y análisis, los estudiantes se sienten más motivados a intervenir, opinar y asumir un rol activo dentro del aula, fortaleciendo su compromiso con el aprendizaje y su responsabilidad académica. No obstante, también se identificó que esta participación no se mantiene de forma constante, predominando una intervención ocasional que limita el desarrollo pleno de sus capacidades críticas y su seguridad al expresarse.
El estudio demostró que los contenidos vinculados con la realidad social ayudan la comprensión del entorno y estimulan el cuestionamiento de problemáticas cercanas, generando una postura más consciente frente a la educación y la sociedad. En este sentido, se reafirma que el modelo sociocrítico no solo favorece la participación, sino que contribuye a la formación de estudiantes reflexivos, autónomos y con sensibilidad social.
Resulta necesario fortalecer prácticas pedagógicas que estimulen una participación continua, la argumentación respetuosa y el trabajo colaborativo, creando ambientes donde el estudiante se sienta escuchado, valorado y seguro para expresar sus ideas. De igual manera, se requiere que el docente asuma un rol orientador, aplicando nuevas estrategias que generen interés, compromiso y pensamiento crítico. En síntesis, la implementación del modelo sociocrítico representa una oportunidad para transformar el proceso educativo en una participación orientada al desarrollo integral, consolidando una educación inclusiva, crítica y comprometida con la realidad actual.