Babahoyo, Ecuador
El presente estudio analiza la salud mental de estudiantes universitarios en relación con las modalidades de aprendizaje presencial y virtual, considerando los cambios educativos experimentados en el contexto postpandemia. El objetivo fue comprender cómo las condiciones académicas, sociales e institucionales inciden en el bienestar emocional del estudiantado y en su experiencia de aprendizaje. La investigación se desarrolló bajo un enfoque mixto, con un diseño no experimental, descriptivo-correlacional y de corte transversal. Se aplicó un cuestionario a estudiantes universitarios de distintas carreras y modalidades, complementado con el análisis cualitativo de comentarios abiertos. El instrumento permitió evaluar dimensiones vinculadas al bienestar emocional, la experiencia en la modalidad virtual, la presencialidad y el apoyo institucional. Los resultados evidencian que la modalidad presencial se asocia con mayores niveles de bienestar emocional, motivación y sentido de pertenencia, mientras que la modalidad virtual, aunque valorada por su flexibilidad, presenta mayores riesgos de aislamiento, desmotivación y fatiga tecnológica cuando no cuenta con acompañamiento adecuado. Asimismo, el apoyo institucional y docente emerge como un factor clave que atenúa los efectos negativos del estrés académico y fortalece el equilibrio emocional del estudiantado. La integración de los análisis cuantitativos y cualitativos permitió una comprensión amplia y contextualizada del fenómeno, confirmando que la salud mental estudiantil está estrechamente vinculada a las condiciones pedagógicas y al soporte psicosocial ofrecido por las instituciones.