¿En qué medida las singularidades de cada mercado editorialnacional interpelan los supuestos generales de la historia del libroy de la edición? Éste fue el objetivo del coloquio Le livre, l’éditionet la lecture dans le monde contemporain, realizado en Sydneyen julio de 2005. Con este evento, el campo internacional de estu-dios sobre el libro y la edición ganó espacio, por primera vez, enel Congreso Internacional de Ciencias Históricas. A la cabeza desu organización estaban Jean-Yves Mollier, Jacques Michon yMartin Lyons, destacados investigadores en este campo de cono-cimiento en Francia, Québec y Australia. Desde finales de la déca-da de 1980, Roger Chartier y Robert Darnton encabezaron la afir-mación de esta clase de estudios, dedicados preferentemente ala Edad Moderna. Una vez asentadas las perspectivas analíticaspara comprender los mundos sociales y culturales generados porla producción, circulación y apropiación de manuscritos e impre-sos, el evento de Sydney buscó amplificar la cartografía de expe-riencias nacionales gestadas desde el siglo XIX hasta el presen-te. La monumental Histoire de l’Édition Française (editada en 4volúmenes entre 1986 y 1991) era la referencia mayor para moti-var la escritura de obras equivalentes. Al tiempo del encuentrode Sydney, ya estaba publicado un nuevo tomo de esa obra, estavez dedicado al siglo XX. Jean-Yves Mollier era la autoridad cen-tral para ordenar el panorama de la edición francesa entre los siglos XIX y XX. No casualmente el título del Coloquio era enfrancés y la mitad de las ponencias fueron en esa lengua. Por esosaños también aparecieron voluminosas historias de la edición enInglaterra, Australia, Estados Unidos, Italia, España, Canadá. 3 Erael tiempo de contrastar los diversos «modelos» nacionales de lahistoria de la edición y expandir la indagación hacia contextosnacionales y lingüísticos de países no centrales. Ése fue el origendel presente trabajo.
Mi objetivo fue brindar un panorama de la historia del libro y dela edición en la Argentina, en la larga duración. Creí necesarioaportar un sucinto panorama del modo como hasta entonces sehabían escrito fragmentarios aportes para esa historia y subrayaren un racconto histórico general tres aspectos que se destacanen la configuración del «modelo argentino»: la significación delos extranjeros y del espacio trasnacional en la implantación delas artes de la impresión, la edición, la comercialización de libros;la centralidad de los proyectos que desde inicios del siglo XX bus- caron afirmar la creencia en una importante masa de lectores através de colecciones de «libros baratos» y, finalmente, la acciónde argentinos que participaron decididamente en el tejido de rela-ciones de interdependencia entre los diferentes mercados ibero-americanos. A diferencia del caso brasileño, por ejemplo, es impo-sible comprender la historia de la edición argentina de forma«unitaria», prescindiendo de la escala iberoamericana que deter-mina su diferenciación específica. Si bien algunos panoramas cul-turales y políticos trabajados en este texto pueden parecer super-ficiales para el lector argentino, no cedo en la intención de explicitarhechos generales para un lector potencialmente extranjero, pos-tura antropológica que va al encuentro de los objetivos trasna-cionales del mencionado coloquio.A partir del 2006, los estudios sobre la edición en Argentina cre-cieron a buen ritmo, lo que dificulta una completa actualizaciónbibliográfica y un exhaustivo análisis de las perspectivas que pre-valecen en este dominio de saber. Si bien agregué algunas refe-rencias insoslayables, prefiero que este trabajo pueda leerse comotestimonio de ese momento que hoy podríamos considerar «bisa-gra». Desde entonces, algunos de nosotros hemos testeado laposibilidad de organizar un primer coloquio argentino sobre estosasuntos, inclusive algún periódico especializado. La iniciativa deHoracio Tarcus y Ana Clarisa Agüero en Políticas de la Memoriadebe considerarse a la vanguardia en la concretización de esosanhelos colectivos.