Argentina
El artículo analiza críticamente la organización del cuidado alternativo para niños, niñas y adolescentes (NNA) en situación de vulnerabilidad en Ecuador, confrontando la práctica del acogimiento familiar con el imaginario de protección que sigue legitimando la institucionalización como respuesta automática. Desde un enfoque interdisciplinar (derecho, sociología y psicología), y a partir del análisis de estándares internacionales, normativa interna, doctrina especializada, entrevistas con operadores y datos oficiales, se examina hasta qué punto la prioridad declarada al cuidado en familia o en entornos familiares se diluye en las prácticas estatales. El estudio evidencia una brecha estructural entre el reconocimiento jurídico de la familia como espacio privilegiado de cuidado y un imaginario institucional que equipara protección con separación, control y desconfianza hacia las familias vulnerables. Esta inercia se traduce en dilaciones procesales, baja especialización judicial e impactos psicológicos en NNA institucionaliza-dos, sometidos a un limbo contrario al principio de temporalidad de las medidas de protección. Sobre esta base, se proponen criterios de escrutinio estricto para toda decisión de institucionalizar, así como ajustes normativos y de política pública orientados a la desinstitucionalización progresiva, al fortalecimiento del acogimiento familiar como medida preferente y a la redefinición del rol estatal hacia un modelo de apoyo activo a las redes fa-miliares y comunitarias, antes que de sustitución institucional del cuidado.
This article critically analyzes alternative care for children and adolescents in Ecuador, juxtaposing family-based care with the protection imaginary that still legitimizes institutionalization as the quasi-automatic response. Using an interdisciplinary approach (law, sociology, psychology) and drawing on international standards, domestic legislation, doctrine, interviews with system actors and data, it examines how the proclaimed priority of family-based care is diluted in State practice. The study reveals a structural gap between the legal recognition of the family and an entrenched institutional imaginary that equates protection with separation, control and distrust of vulnerable families. This inertia produces procedural delays, limited judicial specialization and psychological harm for institutionalized children and adolescents, kept in a limbo that contradicts the principle of temporariness of protection measures. In response, the article propo-ses strict-scrutiny criteria for any decision to institutionalize, together with regulatory and public-policy reforms aimed at progressive deinstitutionalization, consolidation of family-based care as the preferred measure, and a redefinition of the State’s role toward active support for family and community networks, rather than institutional substitution of care.