Los precios predatorios representan una de las conductas anticompetitivas más estudiadas dentro del Derecho de la Competencia, durante décadas universidades y tribunales de todo el mundo han tratado de establecer una prueba que permita comprobar su ocurrencia de forma efectiva. Hasta la actualidad, no existe una prueba central que permita identificar, con claridad, cuando un agente ha incurrido en precios predatorios o genera un beneficio para el mercado. En principio, la predación de precios solo puede existir en mercados atomizados (oligopólicos u monopólicos), lo aplican agentes económicos con posición de dominio que cuentan con la capacidad económica de asumir la cuota de los competidores eliminados, y se desenvuelven en un mercado con elevadas barreras de entrada. Todos estos elementos revelan que la predación es un fenómeno multifacético, resultando complejo demostrar su existencia.
Predatory pricing is one of the most studied forms of anticompetitive conduct within competition law. For decades, universities and courts worldwide have sought to establish a reliable test to prove its occurrence. To date, no single test exists that clearly identifies when an agent has engaged in predatory pricing or when it generates a benefit for the market. In principle, predatory pricing can only exist in atomized markets (oligopolistic or monopolistic). It is applied by economic agents with a dominant position who have the financial capacity to absorb the market share of eliminated competitors, and it operates in a market with high barriers to entry. All these elements reveal that predatory pricing is a multifaceted phenomenon, making it complex to prove its existence.