La respuesta de la Administración a una consulta sobre su interpretación respecto de una determinada normativa ha sido considerada de forma reiterada por la jurisprudencia como un acto no susceptible de impugnación directa en vía contencioso-administrativa, al carecer de contenido decisorio y limitarse a trasladar una opinión técnica o jurídica sin efectos vinculantes para la Administración. Las recientes Sentencias del Tribunal Supremo núm. 377/2026, de 25 de marzo, y núm. 553/2026, de 4 de mayo, introducen una excepción a esa doctrina consolidada al declarar que la respuesta a una consulta previa de viabilidad constituye un acto impugnable de forma autónoma cuando posee carácter expresamente vinculante para la Administración. Ello plantea la cuestión de si esta nueva doctrina puede proyectarse sobre las consultas urbanísticas ordinarias cuando la normativa aplicable les atribuya igualmente eficacia vinculante.
The Administration’s response to requests for guidance on the interpretation of a legal provision has consistently been regarded in Spanish case law as not being amenable to direct judicial review before the administrative courts. This is because such responses are not decisory and merely express a technical or legal opinion that does not bind the Administration. However, recent Supreme Court judgments 377/2026 of 25 March and 553/2026 of 4 May introduce an exception by holding that the response to a preliminary feasibility consultation is an independently challengeable act when it is expressly binding on the Administration. This development raises the question as to whether this new case law also applies to ordinary urban planning opinions where the applicable legal framework also makes the Administration’s response binding.