Este artículo analiza la intersección entre colonialidad de género e infancias trans en Argentina.
Desde una perspectiva descolonizadora, examina cómo los patrones heteronormativos persisten a pesar de los avances de la Ley de Identidad de Género (2012).
Se argumenta que el reconocimiento formal es insuficiente y se propone un abordaje interseccional que promueva políticas afirmativas para la restitución de derechos.