El presente artículo analiza la crueldad estatal como dispositivo estratégico de producción de subjetividades en el marco de las democracias liberales contemporáneas, con especial atención al caso argentino reciente.
A partir de los aportes teóricos de Michel Foucault, Achille Mbembe, Rita Segato, Maristella Svampa, Verónica Gago y el pensamiento crítico latinoamericano en Trabajo Social, se examina cómo el Estado administra el dolor y la precariedad para generar sujetos caracterizados por la docilidad traumática, la fragmentación del lazo social y la erosión de la capacidad de agencia colectiva.
El caso de la represión sistemática a jubilados y jubiladas movilizados durante 2024-2025 en Argentina se analiza como expresión de una necropolítica de mercado que amenaza el pacto cívico fundado en 1983 y desafía los compromisos éticos de la profesión. Se concluye señalando la necesidad de una intervención profesional que nombre los procesos de deshumanización y reafirme el lazo social como horizonte ético-político.