En un orden mundial fracturado por guerras comerciales y reconfiguraciones geoeconómicas, América Latina enfrenta un dilema: reproducir modelos dependientes o articular respuestas soberanas. Esta ponencia demuestra cómo Colombia —bajo el gobierno Petro— está adoptando un proteccionismo social de corte neodesarrollista, teorizado por Ha-Joon Chang. Esta estrategia, lejos de ser aislacionista, combina protección estatal de sectores sensibles (agricultura, transición energética) con un acercamiento audaz a los BRICS+, desafiando el axioma neoliberal. El análisis revela tres paradojas estructurales: primero, el dilema autonomía-extractivismo, donde el acercamiento a China reproduce patrones de especialización primario-exportadora que comprometen la soberanía productiva. Segundo, la contradicción financiera- ecológica del Nuevo Banco del Desarrollo de los BRICS+. Finalmente, la reconfiguración semántica del proteccionismo a través de cláusulas sociales (empleo local, transferencia tecnológica) que lo transforman en política industrial inclusiva. Así pues, Colombia experimenta con una nueva propuesta de soberanía interdependiente. Se concluye interrogando si este modelo puede trascender la retórica y convertirse en un paradigma para el sur global, revisando posibles escenarios donde esta nueva perspectiva del proteccionismo mitigue desigualdades. Un debate urgente, en tiempos donde las reglas del comercio global se reescriben.
In a world order fractured by trade wars and geoeconomic reconfigurations, Latin America faces a dilemma: reproduce dependent models or articulate sovereign responses. This paper demonstrates how Colombia—under the Petro administration—is adopting a neo-developmentalist social protectionism, as theorized by Ha-Joon Chang. Far from being isolationist, this strategy combines state protection of sensitive sectors (agriculture, energy transition) with a bold approach to the BRICS+, challenging the neoliberal axiom. The analysis reveals three structural paradoxes: First, the autonomy-extractivism dilemma, where the rapprochement with China reproduces patterns of primary-export specialization that compromise productive sovereignty. Second, the financial-ecological contradiction of the BRICS+ New Development Bank. Finally, the semantic reconfiguration of protectionism through social clauses (local employment, technology transfer) that transform it into inclusive industrial policy. Thus, Colombia is experimenting with a new proposal for interdependent sovereignty. We conclude by asking whether this model can transcend rhetoric and become a paradigm for the Global South, reviewing possible scenarios where this new perspective on protectionism mitigates inequalities. This is an urgent debate at a time when the rules of global trade are being rewritten.