Camilo Navarro Oyarzún
La creciente rivalidad entre Estados Unidos y China ha introducido nuevas tensiones sobre economías pequeñas y altamente dependientes del comercio internacional. En ese contexto, el presente artículo analiza cómo los empresarios chilenos interpretan la competencia entre ambos países y qué estrategias consideran adecuadas para enfrentar un escenario internacional caracterizado por incertidumbre, fragmentación y presión sistémica. A diferencia de aproximaciones que conciben el empresariado únicamente como grupo de interés, este trabajo propone comprenderlo como un actor capaz de producir diagnósticos estratégicos sobre el orden internacional, cuestión particularmente relevante en el caso de un empresario internacionalizado y crecientemente integrado a espacios de diplomacia comercial. Los resultados de esta investigación muestran que las élites empresariales chilenas han comenzado a reinterpretar el entorno internacional bajo categorías asociadas a vulnerabilidad estructural, riesgo geoeconómico y competencia sistémica. Frente a ello, emergen planteamientos orientados a preservar márgenes de maniobra mediante estrategias de equidistancia, diversificación de mercados, fortalecimiento del multilateralismo y profundización de vínculos con actores emergentes.
The growing rivalry between the United States and China has introduced new tensions for small economies highly dependent on international trade. In this context, this article analyzes how Chilean business leaders interpret the competition between the two countries and what strategies they consider appropriate to face an international environment characterized by uncertainty, fragmentation, and systemic pressure. Unlike approaches that conceive business actors merely as economic interest groups, this work proposes understanding them as actors capable of producing strategic diagnoses about the international order —a particularly relevant issue in the case of internationally oriented business elites increasingly integrated into spaces of commercial diplomacy. The findings show that Chilean business elites have begun to reinterpret the international environment through categories associated with structural vulnerability, geoeconomic risk, and systemic competition. In response, actors advocate strategies aimed at preserving room for maneuver through equidistance, market diversification, strengthening multilateralism, and deepening ties with emerging actors.