El presente artículo tiene por objeto advertir una inconsistencia en la aplicación del Texto Único Ordenado de la Ley de Procedimiento Administrativo General que enfrenta, de una parte, a los supuestos de subsanación voluntaria y reconocimiento de responsabilidad, como causas eximente y atenuante de responsabilidad, respectivamente; y, de otra, a los principios de razonabilidad y proporcionalidad (parámetros indispensables en el ejercicio de la potestad sancionadora de la administración). Además de las críticas a las causas eximente y atenuante de responsabilidad, se advierte que su aplicación a casos concretos en ordenamientos sectoriales contravendría el principio de razonabilidad y proporcionalidad, pues incentivaría comportamientos oportunistas, como sería beneficiarse del beneficio ilícito producto del incumplimiento. Para graficar esta situación desarrollamos el régimen del encaje bancario a cargo del Banco Central de Reserva del Perú. En este contexto, resaltamos la existencia de una antinomia jurídica de tipo irresoluble, pues estamos frente a la colisión de normas de un mismo cuerpo legal, que vaciaría los incentivos para el cumplimiento de la normativa sectorial y, por ende, podría frustrar los objetivos trazados por el Banco Central con el uso de esta herramienta de política monetaria. Para solucionar esta situación, se desarrollan métodos interpretativos trabajados por la doctrina y el propio Tribunal Constitucional; el más apropiado para resolver este caso en concreto es la interpretación abrogante. Para dicho efecto, se utiliza la asignación de jerarquías axiológicas a las normas bajo conflicto a la luz de los principios involucrados. El resultado de este ejercicio interpretativo es la inaplicación de las causas eximente y atenuante de responsabilidad, en tanto se considera que el principio de razonabilidad y proporcionalidad desarrollados en el TUO de la LPAG ostentan una jerarquía axiológica superior. Este resultado no involucra que en otros ordenamientos sectoriales sea perfectamente aplicable la eximente o atenuante de responsabilidad.
This article aims to identify an inconsistency in the application of the Consolidated Text of the General Administrative Procedure Law (TUO of the LPAG) in Peru. Specifically, it examines the tension between voluntary remediation and acknowledgment of liability, which are recognized respectively as grounds for exemption from and mitigation of administrative liability, and the principles of reasonableness and proportionality, which constitute essential standards governing the exercise of the administrative sanctioning power.
Beyond the doctrinal criticisms of these exemption and mitigation mechanisms, the article argues that their application in specific sectoral regulatory frameworks may conflict with the principles of reasonableness and proportionality by encouraging opportunistic behavior, such as obtaining unlawful benefits derived from regulatory noncompliance. To illustrate this issue, the paper analyzes the legal framework governing bank reserve requirements administered by the Central Reserve Bank of Peru.
In this context, the study identifies the existence of an irresolvable legal antinomy arising from the conflict between provisions within the same legal framework, which could undermine incentives for compliance with sector-specific regulations and ultimately jeopardize the objectives pursued by the Central Reserve Bank through this monetary policy instrument. To address this conflict, the article examines interpretative methods developed in legal doctrine and by the Constitutional Court, concluding that the most appropriate approach is abrogative interpretation. This solution is based on assigning an axiological hierarchy to the conflicting legal provisions in light of the underlying constitutional principles. As a result, the study argues that the exemption and mitigation grounds should not be applied in this specific context because the principles of reasonableness and proportionality established in the TUO of the LPAG possess superior axiological status. Nevertheless, this conclusion does not preclude the application of these exemption or mitigation mechanisms in other sectoral regulatory frameworks where they remain legally appropriate.