México
Con base en investigaciones etnográficas en el oriente del Centro Histórico de la Ciudad de México, una zona marcada por la segregación socioespacial de sectores populares, analizo la expansión de lógicas de acumulación vinculadas al despojo y la extracción económica en la espacialidad popular, en diálogo con debates sobre neoliberalismo urbano y acumulación capitalista. A partir de tres ámbitos: el espacio público y el comercio callejero; las plazas comerciales de propiedad condominal y la vivienda en condiciones irregulares de propiedad. Examino cómo, por medios violentos, distintos actores inscritos en la configuración de los sectores populares fundan un dominio espacial que les permite despojar, privatizar y acaparar recursos que constituyen medios de vida y fuentes de ingreso, subordinando su acceso a relaciones extractivas de carácter rentista. Muestro que, si bien se trata de procesos de mercantilización, este concepto no basta para dar cuenta de las relaciones de poder y expoliación que se establecen; que estas relaciones se sostienen en condiciones de precariedad; y que estos órdenes, aunque están fuera de la ley, no suponen ausencia de estado, sino formas en que sus márgenes se configuran.
Based on ethnographic research in the eastern area of Mexico City’s Historic Center, a zone marked by the segregation of popular sectors, I analyze the expansion of logics of accumulation linked to dispossession and extraction within popular spatiality, in dialogue with debates on urban neoliberalism and capitalist accumulation. Drawing on three spatial domains:public space and street vending, condominium-owned commercial plazas, and housing under irregular property conditions. I examine how, through violent means, different actors within the configuration of popular sectors establish forms of spatial domination that allow them to dispossess, privatize, and monopolize resources that constitute means of livelihood and sources of income, subordinating access to them to rentier extractive relations. I show that, although these are processes of commodification, this concept is insufficient to account for the relations of power and expropriation that are established; that these relations are sustained by conditions of precariousness; and that these orders, although outside the law, do not imply an absence of the state, but rather forms through which its margins are configured.