Desde la perspectiva de la injusticia epistémica, este texto revisa la noción de conciencia de enfermedad en diálogo con personas psiquiatrizadas, profesionales del campo de la salud mental y familiares cuidadoras. En primer lugar, aborda las implicaciones de la injusticia testimonial y hermenéutica propias de este ámbito. A continuación, analiza las razones del descrédito de las personas diagnosticadas como sujetos de conocimiento, considerando el impacto de los prejuicios identitarios y algunas características de los sistemas de atención que generan su marginación. Se señalan, enseguida, diferentes controversias vinculadas a la conciencia de enfermedad relacionadas con los mecanismos de diagnóstico, prescripción y adherencia que operan en su re/producción y bloquean la participación epistémica de los sujetos a quienes se reclama. Finalmente, atendiendo al daño intrínseco al uso del término, se sugiere su abandono en favor de una actuación colaborativa que favorezca y amplíe la conciencia crítica del sufrimiento y repare las formas de injusticia descritas.