Este artículo propone analizar la práctica clínica del programa de detección precoz de la hipoacusia infantil en España, basado en una investigación etnográfica realizada entre 2016 y 2019 en siete comunidades autónomas. Se llevaron a cabo 25 entrevistas en profundidad a familias (incluyendo una familia sorda) cuyos hijos/as fueron diagnosticados con hipoacusia o sordera desde el nacimiento hasta los cinco años, además de 22 entrevistas semiestructuradas a profesionales vinculados con la sordera y el implante coclear. El estudio se fundamenta en el concepto de enactment (enactuar), lo que permite entender cómo se construye el diagnóstico en las prácticas profesionales y las dinámicas familiares. Este enfoque permite problematizar la práctica médica y concluir que la hipoacusia o sordera infantil no es un diagnóstico definido por la medicina, sino que es múltiple. Los resultados muestran que hay una tendencia homogeneizadora en la atención clínica, en la que los profesionales oscilan entre certezas y silencios ante los resultados diagnósticos, en contraposición a las esperanzas e incertidumbres experimentadas por las familias. Aunque el discurso médico busca mitigar la ansiedad familiar mediante la normalización de los resultados, las prácticas médicas generan una dinámica de negociación constante entre el ámbito profesional y la experiencia familiar.