El presente trabajo aborda la pregunta de si es posible esperar decisiones justas de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito de las relaciones privadas (contratación de personal, selección de proveedores, solicitudes de crédito, etc.). Como resultado del análisis, se sostiene que la IA presenta limitaciones estructurales que la colocan en una posición de desventaja frente al juicio humano, aludiéndose singularmente a su impermeabilidad a la información tácita, subjetiva y contextual cuyo procesamiento es connatural a la inteligencia humana. Sin embargo, se reconoce el valor de la IA como herramienta auxiliar, capaz de ampliar nuestras capacidades decisorias si es usada con cautela y conciencia de sus carencias, y bajo supervisión informada.
This paper addresses the question of whether it is possible to expect just decisions from artificial intelligence (AI) in the field of private relations (recruitment, supplier selection, credit applications, etc.). As a result of the analysis, it is argued that AI presents structural limitations that place it at a disadvantage compared to human judgment, with particular emphasis on its impermeability to tacit, subjective, and contextual information—elements that human intelligence processes naturally. Nevertheless, the value of AI as an auxiliary tool is acknowledged, especially its potential to enhance human decision-making capacities when used cautiously, with awareness of its shortcomings, and under informed supervision.