El litio y su comercialización global han cobrado relevancia en un mundo en el que distintos países han fijado objetivos de transición energética. Cuatro naciones latinoamericanas plantean apuestas de distinta magnitud orientadas a aprovechar sus recursos de litio y su intercambio en el mercado mundial. Sin embargo, las estrategias de Argentina, Chile, México y Bolivia deben enfrentar restricciones y condicionamientos de un mercado en el que China desempeña un papel protagónico. Este artículo retoma discusiones teóricas entre el dependentismo y el neoestructuralismo latinoamericano para analizar comparativamente cómo los países productores de litio se insertan en un mercado global marcado por la creciente participación de China.