Este artículo analiza, desde el marxismo y mediante el concepto de intercambio desigual, la significativa pérdida de riqueza que México ha sufrido como exportador de bienes manufacturados hacia los Estados Unidos. Con base en la teoría del valor-trabajo, se sostiene que los bajos salarios de los trabajadores mexicanos no reflejan una inferioridad tecnológica o productiva, sino más bien una intensa generación de valor que es desviada de manera sistemática por medio de prácticas desiguales en el intercambio comercial.