El paro indígena de 2022 en Ecuador fue una de las protestas más significativas de los últimos años, mayor incluso que la de octubre de 2019. El artículo toma este evento para estudiar los factores socioeconómicos que provocaron el estallido social, en el marco del desmantelamiento de las políticas públicas de protección social. Por considerar los más relevantes, se incluyen la pérdida de poder de compra de la producción agrícola, menores posibilidades de obtener ingresos complementarios, efectos de los endeudamientos, despoblamiento y migración. El análisis de esas dimensiones conlleva a concluir que los campesinos están en un callejón sin salida en términos de su subsistencia y reproducción. A su vez, esto agrava las condiciones de vida en el campo y genera incentivos para que se abandone la producción agrícola de pequeña escala, lo que sería muy peligroso para el futuro en términos de soberanía o seguridad alimentaria.