Nunca fue tan necesario contar el mundo con rigor y contexto y nunca fue tan difícil sostener las condiciones materiales para hacerlo. La digitalización impulsó a los medios a priorizar la inmediatez y la producción continua de contenidos para plataformas online, modificando el perfil del corresponsal hacia uno más polivalente y orientado a múltiples formatos. El corresponsal ha pasado a ser un "hombre orquesta". Asimismo, el corresponsal freelance sigue proliferando en los medios.