Este artículo se centra en el aprendizaje a través de la formación, como instrumento esencial para adquirir el conocimiento necesario para hacer frente a los desafíos y riesgos que afectan a la privacidad y a la protección de datos, y que se ven incrementados en un mundo cada vez más tecnificado. Además, la introducción y la generalización del uso de herramientas de inteligencia artificial impone unos estándares de exigencia cada vez más altos para afrontar las implicaciones —técnicas y éticas— que conlleva su empleo. En este contexto, en las siguientes líneas se examina la formación como solución y obligación, se incide en la necesidad de que las organizaciones cuenten con una estrategia formativa y se esbozan algunas pautas para que el aprendizaje sea productivo, destacando el papel esencial que el delegado o delegada de protección de datos de la organización debe tener en el curso de este proceso.
This article focuses on learning through training as an essential tool for acquiring the knowledge necessary to address the challenges and risks affecting privacy and data protection, which are increasing in an ever more technologically advanced world. Furthermore, the introduction and widespread use of Artificial Intelligence tools imposes increasingly higher standards to address the technical and ethical implications of their application. In this context, the following paragraphs examine training as both a solution and an obligation, emphasize the need for organizations to have a training strategy, and outline some guidelines for productive learning, highlighting the essential role that the organization's data protection officer must play in this process.