Este artículo trata de aplicar la vertiente medioambiental de la responsabilidad social corporativa (RSC), entendida como concepto o principio que en su implementación práctica resulta crucial en la gestión sostenible de los recursos hídricos que son utilizados para la producción agroalimentaria. Nos planteamos la aplicación de políticas de RSC teniendo en cuenta la convergencia existente entre aspectos esenciales como la gestión integral de los recursos hídricos (GIRH), la transición energética y la resiliencia al cambio climático. El empleo de la RSC desde esta perspectiva también fortalece la reputación de las empresas, generando a su vez un impacto positivo en la sociedad, de modo que aquellas empresas que la integren en su modelo de negocio, estarán mejor posicionadas para generar valor dentro del proceso productivo agroalimentario, sin comprometer la disponibilidad de los recursos hídricos para las generaciones venideras.