Santiago, Chile
Este artículo analiza la prevención del delito enfocada en grupos que el Estado identifica como propensos a actividades ilícitas. Sostiene que dicha prevención se basa en una lógica que busca moldear a los individuos para que sean disciplinados y se ajusten a las normas. La obediencia es fundamental para el sujeto de prevención, ya que se espera que respete un orden social basado en la división de clases, la protección de la propiedad y la seguridad interior del Estado. El artículo conceptualiza teóricamente al “sujeto de prevención del delito” mediante un análisis genealógico de instancias donde valores, afectos y política se entrelazan en situaciones específicas. Desarrolla un enfoque que permite comprender cómo la lógica preventiva orienta la gestión de poblaciones consideradas en riesgo delictual, particularmente a través de lo que se denomina “coacción optimista” sobre mujeres jefas de hogar, buscando moldear sus disposiciones afectivas y modos de vida. El estudio propone una teorización crítica de los ilegalismos populares, al mostrar cómo el Estado los gestiona diferencialmente en función de clase, género y territorialidad, mientras omite otros ilegalismos socialmente tolerados. También evidencia un proceso más amplio que involucra el auge del estado preventivo. En una época en la que vastas poblaciones viven sin un futuro seguro, el artículo sostiene que este ascenso de la prevención se configura como una respuesta paradójicamente reactiva– a la incertidumbre radical que caracteriza nuestra época.
This article analyzes crime prevention strategies targeting groups identified by the state as prone to illicit activities. It argues that such prevention is based on a logic aimed at shaping individuals to become disciplined and conform to established norms. Obedience is fundamental to the subject of prevention, who is expected to uphold a social order grounded in class division, property protection, and the internal security of the state. The article offers a theoretical conceptualization of the “subject of crime prevention” through a genealogical analysis of contexts where values, affects, and politics intersect in specific situations. It develops an approach that illuminate how preventive logic guides the management of populations considered at criminal risk, particularly through what is termed “optimistic coercion” targeting female heads of household, seeking to shape their affective dispositions and ways of being. The study proposes a critical theorization of popular illegalisms, demonstrating how the state differentially manages them according to class, gender, and territoriality, while overlooking other socially tolerated illegalisms. It also reveals a broader process involving the rise of the preventive state. In a time when vast populations live without certainty of a secure future, the article argues that this rise of prevention emerges as a paradoxically reactive response to the radical uncertainty that characterizes our times.