Después de doce años, la Unión Europea aceptó finalmente la candidatura de adhesión de la República de Turquía. Ahora el país tiene que escoger entre dos caminos: los kemalistas republicanos que, asociados con los militares, se rehúsan al cambio, o los kemalistas demócratas y los sectores minoritarios, como los kurdos y los musulmanes, quienes promueven el cambio a través del ingreso a la Unión Europea.