Las entidades locales tienen un papel limitado en la lucha contra los incendios forestales. Ya sea por la gravedad de muchos de ellos, ya sea por las limitadas capacidades y recursos de la mayoría de entes locales, las competencias al respecto se escalan a la Administración autonómica y, en los casos más graves, a la estatal. No obstante, deben reconocerse necesariamente a los entes locales competencias en esta materia, por determinación de la legislación de régimen local. Esas competencias se concretan por la legislación forestal o, sobre todo, de protección civil por emergencias. En ambos casos, la potestad básica que se asigna a los entes locales es la de planificación, lo que genera una multiplicidad de instrumentos de planeamiento no siempre fácil de integrar y que, al contrario, puede generar problemas y contradicciones en su aplicación.
Local authorities play a limited role in combating forest fires. Due to both the severity of these fires and the limited resources of most local governments, this responsibility is typically devolved to regional and, in the most severe cases, central governments. Nevertheless, local authorities are legally mandated to hold certain powers in this area, as stipulated by local government legislation. These powers are established in forestry laws and, most notably, civil protection emergency frameworks. In both contexts, the primary competency assigned to local authorities is planning. This has given rise to a multitude of planning instruments that are difficult to integrate, often resulting in contradictions and operational conflicts during their application.