Marta Alberni, Laura Ciriza, María Rodríguez
En un entorno de progresiva estabilización de los márgenes y de incipiente reactivación del crédito en el sector bancario español, este artículo analiza cómo la rentabilidad de la cartera crediticia se ve favorablemente afectada por dos factores, como son la diversificación por segmentos y la intensidad de la vinculación del cliente. El análisis permite identificar hasta qué punto una mayor diversificación contribuye a unos mayores niveles de rentabilidad y a sostener la capacidad de generación de ingresos. También se pone de manifiesto la creciente relevancia de la vinculación del cliente como elemento complementario para la generación de rentabilidad. En este sentido, la comercialización de productos financieros y no financieros asociados a este producto emerge como un factor diferencial en las estrategias de las entidades, al permitir maximizar el valor del cliente más allá del puro margen estrictamente de la operación, que en muchos casos no compensaría el coste de oportunidad frente a la inversión en deuda pública.