Las tensiones en los mercados inmobiliarios europeos han dejado de responder a la lógica que predominó antes de la crisis financiera global. Este artículo propone una taxonomía de los riesgos inmobiliarios actuales y argumenta que el principal desafío ya no reside en una burbuja crediticia generalizada, sino en la interacción entre escasez estructural de oferta, deterioro de la accesibilidad y nuevas vulnerabilidades financieras. Con España y la Unión Europea como referencia, se identifican riesgos de accesibilidad, oferta, estabilidad financiera, regulación, cambio climático y productividad. La principal conclusión es que la vivienda ha dejado de ser únicamente un mercado para convertirse en una infraestructura económica crítica.